miércoles, marzo 15, 2006

No viciaré mi voto, tampoco votaré por García


No votaré viciado por que ¡Nadie se va a dar cuenta de que lo hice!. Esto quiere decir que anular mi voto no modificará las cosas por las que protesto.

O sea, los candidatos de los cuales estoy totalmente hastiado, seguirán eligiéndose y reeligiéndose, simple y llanamente porque el voto viciado no se toma en cuenta para definir al ganador.

Esto no lo digo yo, la Ley está hecha así. Entonces, primero, promovamos la modificación de la Ley para que el voto viciado signifique protesta real y tenga consecuencias directas en nuestra realidad política.

De lo contrario, sino se modifica la ley, el voto viciado será solamente un ejercicio puramente subjetivo, se quedará como un simple berrinche, un patatus o algo parecido, que te da una falsa sensación de triunfo. Una reacción de protesta, justificada por cierto, pero que no tiene consecuencias en nada, no cambia nada, más que tu propia subjetividad.

Lo que es peor aún, te aleja del compromiso político, de esa actitud vigilante que necesitamos para con nuestros políticos.

Entonces, ¿qué pasa cuando votas viciado?.
Cuando hay problemas, afirman, Como yo no voté por él, no me interesa lo que haga tal personaje. Sin embargo, lo que haga tal o cual gobernante o legislador, si tiene consecuencias en cada uno de nosotros, en TODOS. Aunque hayas viciado tu voto.

Por ello, considero que votar viciado es un grave error.

Pido más bien que los electores, los ciudadanos se comprometan con alguien. Y para ello, en esta elección hay que ser como el cirujano que opera un cerebro: esto es, minucioso, preciso, cuidadoso y, sobre todo, APELAR A LA MEMORIA, indagar en la historia del personaje.

Por que lo que necesita el país es el compromiso de su gente. Para que esté atento a lo que hagan sus gobernantes y para que obre en consecuencia, mejor dicho, para que salga a las calles a protestar si algún elegido se quiere pasar de vivo.

El Perú, es el único país, en dónde un gobernante sigue en su puesto tranquilo cuando tiene menos del 10 por ciento de aprobación. En otros países un gobernante es expulsado por la gente si baja del 20 por ciento de aceptación.

Y eso es justamente por que hay mucha gente que no tiene el compromiso (que no votó por nadie) y, cuando hay una mala gestión, se queda en su casa renegando, renegando y renegando.

Es mejor entonces, que todos los que quieren votar viciado, se unan para que firmen una iniciativa encaminada a modificar la Ley (o la Constitución). Eso sería más productivo que votar viciado. Lo otro, votar viciado, es quedarse en el eterno lamento, en la desesperanza.

Pero, si TODOS son malos (que también es una exageración), si NADIE te convence para darle tu voto, entonces, LANZA TU CANDIDATURA; yo te apoyo. ¡No votes viciado!. ¡COMPROMETETE!.

Finalmente, ¡No viciaré mi voto, pero tampoco votaré por García!.

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