martes, noviembre 12, 2013

Perú: sitiado por la delincuencia

Esta historia no ha empezado ahora, pero es ahora que sufrimos sus consecuencias. El ascenso del crimen organizado ha empezado hace tiempo y, como toda empresa en el reino del capital, ha florecido tanto que sus frutos amenazan convertirnos en el nuevo México, dominado por las huestes del narcotráfico.

Aquí no manda el gobierno, no existe un estado sólido, organizado y con autoridad. Los principales líderes políticos están embadurnados por actos de corrupción y crímenes; ya nadie confía en ellos. La desesperación ha calado en los jóvenes, las familias y los grupos humanos, muchos de ellos, se rebelan y se unen al crimen. Se allanó el escenario, estamos mirándonos cara a cara, al mismo nivel, con los delincuentes, nos disputamos los espacios públicos y las razones con ellos; es decir, estamos indiferenciados y totalmente confundidos.

Sus acciones, su lenguaje, sus argumentos nos copan día a día, nos ciegan y minan el juicio. Ayudados por sus medios de comunicación cómplices, nos han distorsionado los esquemas mentales tanto que, ahora,  perdimos de vista las distancias que nos separan y debatimos con ellos, al mismo nivel, en todos los escenarios. De manera que caímos en su juego, mordimos su anzuelo y, ahora, nos han sembrado serias dudas sobre lo que son los actos criminales que dañan, matan o corrompen. Así, ahora nos andamos con absurdos; como que al delincuente hay que convencerlo para que acepte la prisión como un justo final por sus acciones; que se autocondene y se arrepienta, que acepte el encarcelamiento como alguien que va cantando a un sanatorio.

Los absurdos y la duda se han instaurado en nosotros y nos han hecho olvidar el historial delictivo que acusa su estilo de vida dedicado al crimen; perdimos de vista a sus aliados comerciales y a todos los otros que forman parte de su organización criminal. De manera que ahora nos molestamos muy poco cuando hablan en público, se organizan en empresas, partidos y/o participan en política.

Además, las dudas sembradas, nos hacen titubear cuando se trata de aplicar la ley. Así, creamos "prisiones doradas" y nos ponemos a riesgo de sujetos que, dado su historial criminal, desconocen las reglas y justifican sus acciones ayudados por un cargo público de privilegio.

En conclusión, el Perú se encuentra sitiado por el crimen organizado que está copando la vida social peruana. Las cosas parecen seguir el camino que ha dejado a la sociedad mexicana en manos de los narcotraficantes. Por ahora, si queremos cambiar el rumbo, llamemos a las cosas por su nombre y no tengamos miedo de decir y hacer cosas que nos diferencien de los delincuentes de la calle y de los de saco y corbata.

domingo, septiembre 08, 2013

Conclusiones falsas, victorias pírricas y el ridículo en las campaña on line

Falsas conclusiones, victorias pírricas y, ultimamente, una campaña que deja en ridículo a su autor o actor principal son los resultados de algunas de las campañas realizadas en el país sobre esta nueva plataforma.

La campaña de PPK
Dijeron, los medios tracionales especialistas en desinformar, que durante la pasada contienda electoral peruana, el candidato Pedro Pablo Kuczynsky (PPK) hizo la mejor campaña en redes sociales. Está afirmación se hizo a partir de la simple mirada a la cantidad de "fans" que había logrado acumular tal candidato sin reparar en el detalle. Si bien el número total de fans era alto, observar en los detalles mostraba otra realidad. La campaña no fue realmente buena; fue la tercera después de Humala y los Fujimoristas, según el análisis del detalle las estadísticas.

Pero, ¿qué pasó?
El "snobismo" mató a sus directores y "community managers" de los ppkausas; es decir, estos sólo se empeñaron en publicar y publicar sin mirar a quién, ni conversar ni siquiera entre ellos. Sus fans eran una multitud de curiosos que los seguían para ver si podían pescar otro chiste del candidato, así como discutir o criticarlo, no eran posibles votantes, ni menos seguidores que podían aportar a sus intereses electorales.



La campaña por el NO a la revocatoria de autoridades de la Municipalidad de Lima 
En la campaña por la revocatoria de la Alcaldesa de Lima también hubo un revés que pocos contemplan o aceptan. No revocaron a la Alcaldesa pero si mandaron a su casa a todo su equipo municipal, es decir, se consiguió una víctoria pírrica: una víctoria que tenía todos los componentes de una derrota. ¿Quién podría considerar triunfo si pierdes a todos sus guerreros en un combate? Bueno, eh ahí la víctoria de Pirro.

Durante esta campaña hubo muchos menes, tantos que nos hicieron perder de vista sus deficiencias. ¿Se logró el resultado?. Si bien se logró salvar a la alcaldesa, se consiguió también la revocatoria de todos sus concejales. La alcaldesa perdió a todo su equipo de trabajo. Se observa aquí que esta campaña estuvo mal planteada desde el principio; pero las redes sociales e internet nos hicieron perder de vista el error. No nos dimos cuenta, pero lo celebramos y todavía invitamos a exponer los "logros" a los "genios" de la campaña

Julio Andrade no se la lleva fácil
Ahora tenemos otra situación que merece analizarse. El lanzamiento de un tema compuesto por el cantante peruano Julio Andrade "Se la llevan fácil". Dicho tema no hizo "click" en la audiencia, no gustó a los cibernautas. La burla se viralizó de tal manera que obligó al cantante a afirmar que el video lanzado buscaba jutamente eso. Pero la pregunta salta, ¿acaso no importa el motivo por cual se viraliza un contenido?. Yo pienso y creo que sí interesa, sobre todo si buscas vender, mostrarte o desarrollar una imagen favorable a tus interes personales o profesionales.

En resumen, de campañas en internet y los nuevos medios, todavía nos queda mucho que aprender. Es fácil perderse en este mar de emociones dispares, cambiantes, con una memoria que no olvida y con herramientas que traspasan el espacio y el tiempo.


Presidente Ollanta Humala: más que una incómoda salida del Estadio Nacional

La incómoda situación que vivió el Presidente Ollanta Humala durante su salida del Estadio Nacional ha puesto en evidencia algunos aspectos de la situación del país así como la del mismo mandatario.

Primero, el señor Humala parece estar viviendo fuera de la realidad puesto que no ha sido capaz de percibir el peligro de ponerse frente a una multitud no convocada por él o sus partidarios.



El Presidente, al asistir al Estadio Nacional a ver el Partido Perú & Uruguay, dado el creciente descontento que existe en torno a su mandato, se puso en riesgo. Colocarse dentro de una multitud emocionada y descontenta luego de la derrota fue realmente muy mala idea.

Si el partido hubiese tenido otro final, favorable al equipo peruano, quizás hubiese sido diferente; pero tampoco era seguro, por lo volátil, lo inestable de las emocionalidad colectiva. De manera que, un asesor con 2 gramos de seso, le hubiese recomendado quedarse en casita para ver el partido tranquilo y con repetición.

Segundo, los cuestionamientos a la gestión de Humala son una realidad. Las manisfetaciones en casi todo el país así lo demuestran. Hay resentimiento en los peruanos, eso se muestra a diario en la calle. Era de esperarse que, ante un resultado adverso, esa misma afición, multitudinaria e irracional, que coreaba vivas para una selección de fútbol mediocre, se volcara contra él, para sacarle los "trapitos al sol".

Así pasó. Abuchearon al Presidente Ollanta Humala a su salida del Estadio Nacional; claro que él no tenía la culpa del fracaso en el fútbol, pero es el primer responsable por el resentimiento de muchos peruanos, que, en circunstancias de un mal resultado futbolístico, descargaron su malestar en él.

Finalmente, ya sabemos que la mayoría de peruanos respira fútbol; un resultado adverso de nuestro equipo favorito nos molesta más que las promesas incumplidas de los políticos. Si la adversidad en el fútbol y la decepción de las promesas incumplidas se juntan, la cosa se pone peligrosa para el que prometió, no cumplió y negó la afiliación con la cual fue elegido.