martes, octubre 31, 2006

De vuelta al morbo, a los antivalores y frivolidades

Luego de algún tiempo de aislamiento voluntario vuelvo nuevamente a zambullirme en esta realidad limeña llena de morbo, antivalores y frivolidades.

Me costó mucho volver, aunque, sinceramente, no lo hago por completo todavía. Me cuesta mucho tener que dejar, por ejemplo, Discovery Channel, National Geographic, Animal Planet, People and Arts, para sintonizar lo que acá llamamos televisión.

Pero la realidad manda siempre y, aunque nos duela o huela mal, no hay que pasarla por alto toda la vida.

¿Con qué me encuentró?
Con actos "heroicos". El "heroísmo" del Presidente que reconoció la paternidad de un niño, a quién había ocultado por más de un año. Y similar acto de la Primera Dama de tragarse más de un sapo en público, al tener que acompañar y escuchar a su varón, relatar sus peripecias en un mensaje al país.

La prensa estúpida como de siempre. No sólo calla otra vez, sino que contribuye seriamente a la distorsión de valores y hace el juego de manera grosera al cinismo y la inmundicia.

Lo más saludable hubiese sido preguntarse ¿Quién tiene más distorsionado el pensamiento, quién está más loco?. ¿Él o ella?. ¿Y por qué?. ¿Por querer seguir siendo Presidente? ¿por permanecer como Primera Dama?.

Pero la prensa no cuestionó nada y, es más, alentó y destacó como heroísmo una completa inmoralidad, una gran patanería. Seguramente están esperando algún favor político; como la propaganda estatal por ejemplo.

Una verdadera trajedia
Falleció Valentín Paniagua. ¡Qué pena! Ya no digo más, por que muchos demagogos han salido a hablar sobre él. No quiero mezclarme con la .... demagogia.

Me encuentro además, en otra esquina, mejor dicho en todas las esquinas: ¡Qué la Gisella lloró en su boda!, y ¡Que su nieto será presidente!. !Ja¡

¡Qué noticias! ¡Qué diarios! ¡Qué periodistas!. Somos el tercer mundo sin lugar a dudas.

¡Tanto quise volver, pero qué difícil es quedarse!