lunes, enero 12, 2009

Plantón frente a la embajada de Israel

Guerra de opiniones en la Red sobre la ofensiva israelí en Gaza

(Yahoo, Noticias)PARÍS - El conflicto israelo-palestino desencadena pasiones en la Red, donde intercambios virulentos, a veces racistas o antisemitas, llevaron a algunos medios de información a intensificar su vigilancia o incluso, como en Francia, bloquear comentarios de los internautas.

Tras el ataque de Israel contra la franja de Gaza, "se produjo rápidamente un desencadenamiento de odio, una catarata interminable de insultos y de injurias", explicó el diario francés Libération. El equipo de moderación fue sobrepasado y el sitio Libération.fr optó por cerrar los comentarios, rehusando transformarse en "lugar de expresión de los racistas". Libération propone ahora a los internautas que debatan sobre el conflicto en un foro, accesible sólo a quienes aceptan inscribirse.

El sitio internet del diario gratuito 20 Minutes también cerró el miércoles el acceso a los comentarios sobre los artículos relativos a la situación en Gaza. "Había numerosos comentarios antisemitas que desencadenaban como respuesta insultos contra los musulmanes", explicó a la AFP Clémence Lemaistre, jefa de redacción de 20 minutes.fr.

El sitio del canal de información continua LCI hizo lo mismo. "Aproximadamente el 90% de las opiniones no eran publicables porque no aportaban nada, estaban cargadas de odio y podían atizar las tensiones", según Pascal Emond, jefe de redacción de LCI.fr.

En Francia, los medios electrónicos que controlan a priori los comentarios en sus páginas internet son considerados editores y pueden, por tanto, ser jurídicamente responsables de las opiniones racistas o antisemitas pasibles de condena.

En cambio, la plataforma de vídeos YouTube, que tiene otro estatuto, "no es responsable de los contenidos" puestos en su sitio, señaló un portavoz de la plataforma, filial de Google. "Nosotros no podemos moderar a priori: cada minuto, entra en YouTube el equivalente de quince horas de vídeos", agregó. Cuando es advertido, YouTube puede retirar un vídeo a posteriori si lo considera necesario, pero de hecho, en lo que respecta al conflicto israelo-palestino, los comentarios cargados de odio que siguen a los vídeos son innumerables.

Yassine Ayari, ingeniero parisino, afirmó, por su parte, que la red participativa Facebook cerró el miércoles un grupo de discusión que él creó el 29 de diciembre para "centralizar las iniciativas de apoyo a Gaza". El grupo, de unos mil internautas, fue desconectado después de la recepción de dos mensajes electrónicos de Facebook que recordaban la prohibición de difundir mensajes amenazadores, obscenos o que instiguen al odio, contó Ayari, que asegura que él tomo todas las precauciones necesarias para prevenir tales excesos.

Contactado por la AFP, Facebook no comentó este caso particular, pero recordó su política de "reaccionar rápidamente para retirar el acceso a los grupos que violan el reglamento".

En otros países de Europa, los medios de información electrónicos afrontan problemas similares, aunque sin recurrir a medidas tan drásticas como en Francia.

En el sitio internet del diario italiano Il Manifesto, "el número de comentarios aumentó vertiginosamente desde el comienzo del conflicto en Gaza" y "los internautas, la mayoría de ellos propalestinos y de izquierda, envían a veces reflexiones antiisraelíes que lindan con el antisemitismo", reconoció Alberto Piccinini, agregando empero que el periódico trata "de censurar muy poco".

Una medida que debió aplicar, por su parte, el diario sueco Expressen. "Recibimos comentarios muy duros sobre ese conflicto, y evidentemente debimos retirar algunos", dijo Haakan Vikstroem, responsable de la página.

Los debates son menos apasionados en el sitio internet de la BBC, que recibió cerca de 20.000 comentarios en cada uno de los dos foros consagrados a Gaza. "No fueron las discusiones más populares, pero reflejan el interés que esperamos en los debates sobre Oriente Medio", comentó un portavoz de la BBC.

Comentario final: La guerra produce ODIO, esa es la realidad. No creo que sea sensato tratar de callar a la gente, puesto que sería como tapar el sol con un dedo; todas esas expresiones racistas, insultos y amenazantes, son un rechazo director a la guerra. Es preciso que se condenen las guerras y no las opiniones de la gente que surgen generadas por ésta.

viernes, enero 02, 2009

La represión se desplaza a Internet

Reporteros Sin Fronteras publica un informe sobre el estado de la libertad de prensa en el mundo y sus estadísticas indican que La represión se desplaza a Internet.
Presentamos aquí una parte del informe.

Libertad de prensa : el año 2008 en cifras
Un mal clima, aunque mejores cifras ; la represión se desplaza a Internet

En 2008 :
- 60 periodistas asesinados
- 1 colaborador de los medios asesinado
- 673 periodistas detenidos
- 929 agredidos o amenazados
- 353 medios de comunicación censurados
- 29 periodistas secuestrados

Y en lo que se refiere a Internet :
- 1 blogger asesinado
- 59 bloggers detenidos
- 45 agredidos
- 1.740 sitios informativos cerrados o suspendidos

A título comparativo, en 2007 :
- 86 periodistas asesinados
- 20 colaboradores de medios asesinados
- 887 periodistas detenidos
- 67 secuestrados
- 1. 511 agredidos o amenazados
- 528 medios de comunicación censurados

La represión se desplaza a Internet

En el año 2008 mataron o detuvieron a menos periodistas de medios de comunicación tradicionales. Pero, sin embargo, eso no significa que haya mejorado en el mundo la situación de la libertad de prensa : ahora, a medida que se van transformando la prensa escrita y audiovisual y que la blogosfera adquiere una envergadura mundial, la predación se ejerce en Internet.

A este respecto, las cifras hablan por sí solas. Por primera vez, en 2008 mataron a un hombre cuando efectuaba un trabajo de « periodismo ciudadano » : al empresario chino Wei Wenhua le golpearon hasta matarle unos oficiales municipales ("chengguan") el 7 de enero, después de que grabara un altercado con manifestantes en la ciudad de Tianmen (provincia de Hubei). En treinta y siete países se han verificado actuaciones de censura en la Web, sobre todo en China (93 sitios censurados), Siria (162 sitios censurados) e Irán (38 sitios censurados). Pero tampoco las democracias se quedan cortas en lo que se refiere a la vigilancia y represión del Net : en Tailandia o Turquía, los tabúes del rey o el ejército son tan pertinaces que la policía vigila y castiga cada vez más a los usuarios poco delicados del ciberespacio. Los sitios de vídeos compartidos, como YouTube o Dailymotion, han sido uno de los objetivos preferidos de los censores oficiales. Cada vez son más frecuentes los bloqueos y filtrados en el momento en que tal, o cual, autoridad considera « ofensivo » alguno de sus contenidos.

Esa reacción epidérmica de algunos gobiernos hacia los sitios « colectivos » empieza a generar fenómenos de « censura masiva », sobre todo en las redes sociales. La censura de un sitio como Twitter (en Siria) o Facebook (bloqueado en Siria y Túnez, filtrado en Turquía y en los Emiratos Arabes Unidos) tiene como consecuencia una cascada de bloqueos que, si se añaden a las medidas habituales de control, multiplican el resultado por diez.

La cárcel es, en fin, la respuesta cada vez más frecuente de los gobiernos a las críticas formuladas en los blogs. En China detuvieron a diez ciberdisidentes, a 31 les agredieron o amenazaron y la justicia dictó condenas para al menos tres. En Irán, Reporteros sin Fronteras ha contabilizado dieciocho detenciones, 31 agresiones y diez condenas. En Siria (8 detenciones, 3 condenas), Egipto (6 detenciones) o Marruecos (2 detenciones, 2 condenas), la libre expresión en Internet resulta muy problemática. La máquina de triturar la libertad en Internet fue particularmente severa en Birmania, donde la Junta hizo que condenaran, en condiciones vergonzosas, al blogger y actor Zarganar y al joven ciberdisidente Nay Phone Latt, a penas de cárcel increíblemente graves (59 años para el primero, 20 años para el segundo). Estos dos hombres se han sumado a los muchos otros presos políticos birmanos, 16 de los cuales son periodistas.