domingo, noviembre 27, 2005

Corrupción: un tornado que arrasa la sociedad

Poco a poco se nos ha revelado hasta qué grado la corrupción ha afectado la vida de la sociedad peruana. Día a día constatamos cuán hondo ha cavado en la mente de la gente; hoy la vemos convertida en estilo de vida de muchos. En otros ha causado tanto asco que no quieren saber nada de política, actividad a la que está intimamente asociada.

No son pocos los que no quieren saber nada de lo que pasa en la política a pesar de que esta actividad, es la que decidirá su destino en los próximos años: pues se han hundido en la desesperanza total, sólo expresan lamentos.

Instaurado como comportamiento la corrupción se manifiesta de diversas maneras y una de las tantas es, por ejemplo, promover candidaturas de personajes altamente cuestionados, lo cual resulta incomprensible, desconcertante e inaudito para muchos peruanos y, sobre todo, extranjeros.

Sin embargo, si nos ponemos a analizar con detalle el proceso notaremos su lógica. Su influencia y fuerza es, como la de un tornado que arrastra lo que se encuentra en su camino, cerca de él y, quizás, un poco más lejos. Todos, de alguna manera, hemos sido movidos por su fuerza arrasadora, sin embargo, tal como sucede cuando este brutal fenómeno natural irrumpe, unos huyen, otros que no tienen la oportunidad de hacerlo, se apuntalan al piso y resisten su embate feroz, cansados, dolidos, maltrechos, llenos de amargura también.

Su dinámica
Dotado de un motor extremadamente poderoso, cuyo combustible es la vida dinámica del individuo llena de deseos, expectativas, afanes de superación y disfrute, tan sanos como cualquiera otra emoción, sentimiento o deseo, cuando se suma a la de otras personas produce una masa todopoderosa y dispuesta en igual medida al bien o al mal.

Cuando este contenido de emociones no encuentra mecanismos de expresión y el individuo ni siquiera visualiza una oportunidad para canalizarla sanamente, la presión aumenta y se produce una situación altamente explosiva.

En este estado cualquier pequeña vía hacia la satisfacción recibe todo la carga que, como el agua que se filtra por las paredes de una represa, va ganando terreno y pronto termina derribando toda resistencia.

Una masa, un grupo humano en este estado es peligroso. Por ello es crucial la conducta del individuo que asume el liderazgo, puesto que él, en la medida que es conductor es también modelo. Los ojos de la gente están fijos en lo que dice y hace; si se conduce con corrección será motivo de respecto de propios y extraños y será capaz de controlar cualquier desmán. Pero si procede incorrectamente no sólo será objeto de desprecio sino que desencadenará el desbande general.

Cómo se origina
El mecanismo de la corrupción es movido por alguien que observa las necesidades de la gente y orienta su discurso diciendo lo que ella quiere escuchar; es decir, hace uso de sus necesidades y canaliza esas emociones y expectativas. Esto es fácil en pueblos como el nuestro.

Su forma
Es una pirámide de ancha base, que tiene vida propia. La punta de la pirámide es el líder y la base está conformada por los seguidores, la masa. Tienen vida propia prolongada y también se reproducen. La gente solamente traspasa su estilo de vida a su prole.

Pero hay algunos que se convierten y, estas son personas desesperadas, que luego de soportar tantos desengaños, traiciones y olvidos, han sufrido el derrumbe de sus valores morales. Pues ya no creen en nadie, se produjo en ellos el colapso de la esperanza.

Visualizamos así cuán condenable es aquel que corrompe, el que utiliza las necesidadess de la gente desesperada. Estos son los que más daño hacen a las sociedades, puesto que degradan a la gente, exacerban el interés propio y los incitan a hacer cualquier cosa por conseguir lo que quieren; ahogan el afán solidario de las personas y, por tanto, nos condenan a todos a vivir en la violencia y la miseria.

Conclusión
Miles de peruanos han comido, debido y disfrutado de la corrupción. Ahora están en campaña, quieren volver a su vida de antes; por eso no me resulta incomprensible que personajes tan corruptos estén aún con opciones de competir en una contienda electoral.

jueves, noviembre 24, 2005

Una imagen que vale mucho más de mil palabras

Se suele decir que una imagen vale más que mil palabras. Esto es, sin lugar a dudas, aplicable a las imágenes más comunes. Sin embargo, hay otras que dicen mucho más de mil palabras; pues tan sólo con posar los ojos en ella se nos erizan los cabellos debido a que nos saltan encima todo el vasto alcance de su significado.

Ecocartoons es un concurso internacional de humor gráfico ecológico promovido por la Pontificia Universidad Católica del Perú y el Grupo de Apoyo al Sector Rural que, en su tercera edición, «ECOCARTOONS 2005», tuvo como tema principal la Amazonía: Pulmón del Mundo.



En el concurso participaron caricaturistas, artistas gráficos en general, aficionados y profesionales de todo el mundo.

La caricatura ganadora fue una que expresa de manera contundente tanto la depredación de la amazonía, la explotación del nativo, así como el fin contrario a la vida y la paz que tiene esta lamentable acción.

El autor fue el arequipeño Valois Inga Gonzáles, quien se hizo acreedor no sólo del reconocimiento del jurado y de algunos aficionados como yo, sino también de $500.00; muy poco a mi entender por todo lo que expresa la caricatura y para lo que significa la amazonía para el Perú y el mundo.

domingo, noviembre 20, 2005

Para reir: Alan García dice que ha cambiado y suplica votos

¿cambian las personas?
Se cambian de ropa, de auto, de casa, de pareja (y sexo dicen algunos) y hasta pueden cambiar sus conceptos sobre las cosas, porque con el paso de los años consideran otros elementos para hacer sus juicios.

También cambian la forma como conciben ciertos hechos o situaciones según el punto en el que están ubicados espacialmente o el nivel jerárquico que ocupan en el entorno social en el que están inmersos.

Cambian de argumento o discurso con el fin de conseguir aceptación del público a quien se dirigen.

Lo que no cambia

Pero, ¿qué es lo que se mantiene constante a pesar de todos estos posibles cambios?

LOS PRINCIPIOS ETICOS Y MORALES. Estos principios son los que no cambian. Talvez en cien años. Aunque esto no es cuestión de años, sino de arrepentimiento total; esto involucra todo un estilo de vida, un modo de ser y estar en el mundo. Es algo así como un volver a nacer (como lo llaman los religiosos). Cuando esto sucede en una persona, la gente se sorprende pero no se convence y es motivo, sobre todo, de sospechas. Mejor dicho, nadie los cree.

Veamos. El criterio moral empieza a tomar forma en el transcurso de años de vida. O sea, desde que el niño recibe las primeras directivas de sus padres que le dicen qué hacer y qué no hacer y, cómo este no es un ser pasivo, de lo que observa de ellos, lo cual es determinante en la construcción de sus parámetros que guirán su comportamiento posterior.

Así, se va formando sus criterios sobre lo bueno y lo malo, y los interioriza o encarna, según como observa el cumplimiento de esos por sus padres, familiares más cercanos o personas representativas.



Este proceso concluye al final de la juventud, tiempo suficiente en que la persona pudo experimentar en muchas situaciones las consecuencias de la observancia de dichos criterios.

Si estas consecuencias son traumáticas (o imagina que lo son) para su persona, puesto que le producen graves conflictos con su familia y su entorno social inmediato, entonces la sociedad ha ganado una persona con sólidos principios morales.

De lo contrario ha ganado un completo inmoral. Esto sucede aproximadamente hasta los 25 años y se consolidan a los 30 años, e incluso antes.

En estos años, una persona ya está establecida en una forma de ser, pues sus principios morales, su concepto de lo bueno y lo malo ya está totalmente definido, por tanto, su comportamiento ya tiene pautas fijas, estructuras consolidadas y esos detalles que pueden ser predecibles.

Es decir, si una persona actuó mal a los 30, robó a los 32, mató a alguien a los 34, es seguro que lo volverá a hacer a los 38, 45, 50 y 55 años. Sólo tiene que esperar que tenga la oportunidad para hacerlo.

Por tanto, y volviendo al personaje que inspiró este post, Alan García, que ha engañado al Perú a los 36, robado a los 38 y ha sido gestor de uno de los gobiernos más corruptos de la historia republicana del país, estoy completamente seguro que lo volverá a hacer a los 50.

Alan García, sólo espera la oportunidad para hacerlo, y lo haría con mayor maestría. Puesto que este señor, no ha sido inexperto, sino INMORAL.


La inexperiencia se corrige, pero la INMORALIDAD, en la medida en que está en la propia carne, circula por la sangre, es un estilo de vida, no se corregirá ni cuando cumpla 70.

Además, no está solo. Otros buitres esperan tras de él y son lo mismos que produjeron la catástrofe económica y social de fines de los años 80 en el Perú.

Todos los que saquearon los llamados Mercados del Pueblo, los que especularon con los productos de primera necesidad, los que se beneficiaron con los dólares MUC, el tren eléctrico, esperan ansiosos volver para hacer lo mismo.

¡Peruanos no lo permitamos!. Amen.

domingo, noviembre 13, 2005

La inmundicia fujimorista aún amenaza a los peruanos

Nada está dicho aún sobre el prófugo dictador Fujimori apresado en Chile. Es más, todavía nos queda muchas, pero muchas sorpresas, tanto en el país del sur como en el mismo suelo peruano.


La extradición es una posibilidad real, pero también puede esfumarse como un sueño.

La pregunta ¿Por qué eligió Chile?, se mantiene sin contestación. Y, para mí, como observador común y corriente, me atrevo a decir lo siguiente:

Eligió Chile por Luchetti y LAN y otras empresas sureñas a quienes el dictador facilitó su ingreso a suelo peruano. Allí están los otros prófugos Borobio y Calmet del Solar a los que no se ha podido extraditar.

Entonces, se puede decir, el dictador no está tan mal y, es más, tiene entre sus manos al poder del dinero; no sólo los miles de millones de dólares que se robó del Perú, sino también el que le queda por cobrar a los empresarios chilenos que también participaron de su festín corrupto.

Esto, en su momento, inclinará la balanza de la extradición a favor del injerto degenerado. Parece ser que el cholonipón se saldrá con la suya. Salvo que los abogados, el poder judicial chileno tengan eso que tanta falta nos hace por acá: honestidad y justicia verdadera.

Otra esperanza para que se haga justicia emana del pueblo chileno, aquella gente que vivió la dictadura criminal de Pinochet, pues no sólo lo está repudiando, sino que se está manifestando a favor de su extradición y encarcelamiento.

Pero, si la extradición se da, ¿qué sucederá en Perú con la llegada del delincuente nipón?. Nadie lo puede predecir, pero los indicios para una gran tragedia nacional están a la vista de todos.

En el poder judicial, Fujimori, aún tiene sus jueces; en la policía y las fuerzas armadas todavía están sus comandantes; en el congreso tiene a sus mandados. Esto es, políticos declarados y aquellos que en su afán de conseguir votos, están dispuestos a aliarse con el mismo diablo. O sea, están los que tratarán de utilizar su presencia con fines electoreros. Todos los partidos entran en esta lista.



Por otro lado, todavía está Laura Bozzo (que sigue humillando a los peruanos por un plato de lentejas a través de las ondas de TELEMUNDO); sus diarios siguen lanzando amenazas e improperios: La Razón, Expreso y otros que saltarán en su momento; y sus periodistas reciclados y escondidos en medios de poca monta, los Lucar, Guzmán, Deltas, etc. Etc.

En algunos barrios pobres del país, está todavía aquella gente a quien deshonró con caramelos y miserables dádivas, espectáculos denigrantes y risas vulgares.

Entonces, el nipón, tiene las de ganar, sobre todo cuanto amenaza con traer los vídeos que se llevó en varias maletas. Es que el Perú, todavía está herido, no se ha podido sacudir aún tanta inmundicia y corrupción.

Conclusión: Fujimori debe ser llevado directamente a algún tribunal internacional para que sea juzgado por los crímenes de Barrios Altos, La Cantuta; asesinato y desaparición de Pedro Huilca y muchos otros peruanos.