jueves, agosto 18, 2005

Los héroes que necesitamos

En la historia del Perú existen dos personajes que destacan por su heroísmo. Su acción valerosa les ha convertido en referentes y emblemas de la patria peruana.

Nos estamos refiriendo a Francisco Bolognesi y Miguel Grau. Este último también es ejemplo para la marina Boliviana (quizás la única marina en el mundo que no tiene mar), que la ha adoptado como héroe nacional.

Sin embargo, detrás de los notables hechos que protagonizaron estos hombres, persiste un concepto de heroísmo que nos ha acompañado a lo largo de nuestra historia, el cual no sólo ha dado forma a nuestros ideales patrióticos, sino también, ha definido las pautas del acontecer político, social y económico del país.

Más allá del valor individual de cada uno de los mencionados, hay detrás un concepto de heroísmo que está conectado con una situación real: la derrota y la traición.

Grau y Bolognesi fueron traicionados y, finalmente, derrotados. Desde entonces, la derrota y la traición ha sido una inseparable compañera que ha calado hondo en todos los ámbitos de la sociedad peruana. Pues, esta ha marcado la pauta de nuestra existencia como país republicano.

Para ejemplificar esto, la historia de nuestro ejército es elocuente. En lo militar jamás se ha ganado ni defendido con creces nada. El Perú, desde 1810, ha perdido más del 60 por ciento de su territorio. Y lo sigue perdiendo aún. Tihuinsa por ejemplo.

En lo político. En el Tratado de Salomón Lozano (sept, 1932, que condujo a la entrega de territorio peruano a Colombia, en lo que es ahora Leticia, un ejército constituido por pobladores de la ciudad de Iquitos y pueblos aledaños, indignados por la traición, atacaron y tomaron el fuerte militar que se había posesionado en dicho puerto. Sin embargo, una decisión política, llegada desde Lima, entregó finalmente Leticia, con todos sus habitantes, incluyendo el ejército loretano.

En lo económico, son también evidentes las derrotas y las traiciones. Muestras de esto hay en abundancia. ¿qué hacen las mineras?, ¿telefónica? ¿Negociaciones como el TLC a la cual entramos en gran desventaja? ¿La construcción de la carretera transoceánica con recursos peruanos, entregada a una empresa extranjera, y que beneficiará a Brasil?.

No es posible negar la historia y, en el caso del Perú, esta se sigue escribiendo con el mismo pincel. Entonces, peruanos, hagamos un esfuerzo para cambiarlo.

Aclaro que no quiero revivir antiguas rencillas o promover guerras, ya que sólo trae devastación a los pueblos. Sólo quiero mostrar la necesidad de cambiar, entre ellas, aquel concepto de héroes que la historia nos legó: esto es, un hombre con mucho arrojo y valor pero que termina siempre en la derrota y, como consecuencia, nos hunde en eternos lamentos.

La vida hoy necesita de hombres igualmente valerosos, pero que logren objetivos, que ganen y defiendan con creces ideales e intereses nacionales. Los hombres que hagan esto deben ser nuestros nuevos héroes.



Hay que quitarnos de encima ese dicho que nos repiten siempre que entramos en una competencia, “lo importante es participar”. Ya Nooo.

No sólo vale participar, sino ganar.

viernes, agosto 12, 2005

Los peruanos miran, se lamentan y se van

¿Qué más falta ver?. Creo que ya nada. Matanzas en penales, encarcelamientos injustos, asesores comprando congresistas, personas y dueños de medios de comunicación; un presidente persiguiendo a su compinche por las calles limeñas.

Y ahora, otro par de gemelos que hacen de las suyas. ¿Todos se preguntan ¿qué hay entre Alejandro Toledo y Fernando Olivera?. ¿Por qué, el primero, está totalmente sometido al segundo?. Nadie sabe con certeza. Pero es enteramente válido sospechar que nada bueno está detrás de ese apego. Hay, sin lugar a dudas, CORRUPCIÓN.


¡Me voy como sea y a donde sea! Posted by Picasa


Lo que hace Olivera, es ley para Toledo. Lo acata sin importarle lo que suceda con sus partidarios y menos con el Perú.

Esa es la condena de los países del tercer mundo: la corrupción. En el Perú esto es peor aún, por que los peruanos, sólo miran, se lamentan y se van.

Los peruanos seguimos mirando sin hacer nada más que lamentarnos. Otros, peor aún, emprenden una empresa que en nada contribuirá a solucionar esos problemas. Las colas en migraciones siguen creciendo, muchos peruanos están sacando sus pasaportes para largarse a cualquier parte.

Entonces ¡qué hacer!. Necesitamos algo más que otra Marcha de los Cuatro Suyos. Una rebelión, sin lugar a dudas. Pero una rebelión PACÍFICA, no confundir.