viernes, diciembre 29, 2006

Inkagames.com: El jucio final, Pinochet en el banquillo


"Augusto Pinochet asumió el poder el Chile en 1973, al derrocar a través de un violento golpe de estado al presidente democrático Allende. Así comenzó un período de represión brutal a manos de las fuerzas armadas comandadas por Pinochet. Miles de personas fueron asesinadas o "desaparecidas", llevadas a centros de concentración y vilmente torturada; cientos de miles fueron privadas de libertad o se vieron obligadas a exiliarse.

Pinochet exportó la represión a otros países a través de la "Operación Condor" - un plan de cooperación entre agencias de inteligencia de diversas dictaduras militares. De esta manera, ciudadanos chilenos exiliados en Argentina, Paraguay y otros países - también encontraron su muerte en las manos de sus cómplices."

Estos son los dos primeros párrafos con los que el Equipo Nizkor: Human Rights, nos presenta el caso del general chileno, quien falleció sin que reciba condena por sus crímenes y sin que explique la procedencia de su enorme fortuna. La impunidad se materializó finalmente.

La justicia tardó demasiado, pero la sociedad no lo olvidará y, es más, gracias a la maravilla de la tecnología y de la internet ahora podremos intervenir en el juzgamiento del brutal dictador.

Inkagames.com ha puesto a disposición un juego en el que tenemos la posibilidad de dar lo que se merece a quien ha hecho añicos los grandes ideales de la humanidad. El Juicio Final presenta a don Augusto en un tremendo problema: ni Dios ni el Diablo lo quieren, puesto que no recibió sentencia en su país.

Según Inkagames, ambos entes supremos del bien y del mal, se han puesto de acuerdo para esperar los resultados de los juicios pendientes y decidir finalmente su destino: el cielo o el infierno.

El juego seguro que causará encuentros nada armoniosos con los seguidores del dictador, sin embargo, también estamos seguros que recibirá la sentencia que se merece; simbólicamente es cierto, pero esto tendrá su correlato en la acción efectiva en contra de la impunidad. Pues, por aquí y por allá, aun quedan dictadores y genocidas que esperan ser juzgados.

Mientras tanto, don Augusto, si aún no tienes sitio allá arriba, aquí abajo, ya te hemos puesto en el sitio proninente reservado para los dictarores más brutales y corruptos de nuestra latinoamerica.

Bien: a jugar y luchar contra la impunidad: El Juicio Final

5 comentarios:

Anónimo dijo...

He entrado a la página y de verdad que el juego está super chévere... Anímense a darle su merecido al dictador...

Anónimo dijo...

Mis cometarios al auor del jueguito estupido: gracias a Dios tu no eres Dios.
Es altamente probable que Pinochet, contra tu voluntad izquierdista, se haya ido al cielo. POr lo pronto, su gobierno sacó a Chile del infierno marxista. ¿O acaso vivir en Cuba es sinónimo de libertad?
Patético tu doble estandar

Anónimo dijo...

PINOCHET EN CHILE FUE UN LIBERTADOR MAS QUE UN DICTADOR.
LOS COMUNISTAS NUNCA OLVIDARAN QUE FUERON DERROTADOS EN SUS INTENCIONES DE TENER OTRA CUBA PERO EN SUDAMERICA. DESGRACIADAMENTE ESTO TUVO UN COSTO, QUE FUERON VIDAS HUMANAS ALGUNAS INOCENTES, PERO LA GRAN MAYORIA NO ERAN BLANCAS PALOMAS.
ELLOS PRINCIPALMENTE TIENEN LA CULPA DE LO QUE PASÒ EN CHILE Y AHORA SE HACEN LAS VICTIMAS EN PRO DE LOS DERECHOS HUMANOS Y OTRAS COSAS, PERO SIN EMBARGO ALABAN DICTADURAS COMO LAS DE FIDEL CASTRO. ESO SI SE JUSTIFICA NO ES CIERTO, PERO NO LA LIBERTAD Y EL BIENESTAR QUE LE DIO PINOCHET AL PUEBLO CHILENO. PORQUE LO UNICO QUE BUSCAN ES VENGANZA. Y GARZON Y TODOS LOS QUE DESDE FUERA HABLAN SON INSTRUMENTOS DE ESOS COMUNISTAS Y SOCIALISTAS.
LA MAYORIA DE LOS QUE RECLAMAN DENTRO DE CHILE SON JOVENES QUE NO VIVIERON EN ESA EPOCA Y QUE SON MANIPULADOS POR ADULTOS QUE BUSCAN VENGANZA Y NO DEJAN VIVIR TRANQUILOS A LA GRAN MAYORIA DE LOS CHILENOS QUE SOLO VIVIR EN PAZ.
ESTE JUEGUITO AFORTUNADAMENTE ES SOLO UN JUEGO. PUES PINOCHES DE SEGURO ESTA EN EL CIELO. YA FUERON MAS LAS VIDAS QUE SALVO QUE LAS QUE SE PERDIERON.

Anónimo dijo...

¿Quién fue Augusto Pinochet? La historia se escribirá de muchas formas. Las más notorias hablarán de un hombre sin escrúpulos que sólo quiso someter a un pueblo haciendo uso de la fuerza bruta. Esto porque la izquierda ha logrado tomar control de las comunicaciones a nivel mundial. Otras, menos vociferantes, pero más analíticas y sensatas, hablarán de un personaje que
logró aglutinar a una gran parte de su país en torno a corregir el rumbo mal tomado por fuerzas políticas desquiciadas que pretendían llevar a un gran país hacia un derrotero equivocado, tenebroso y malévolo.

No soy quien deba calificar a unos y a otros excepto porque me acompaña la seguridad de haber mantenido una observancia bastante objetiva del acontecer chileno mientras tuve la oportunidad de vivir en ese gran país. Lo digo
así, con certeza y con la frente en alto. Un país que merece que lo veamos con respeto, tal y como el país se respeta a sí mismo. Un país que desde hace mucho tiempo, desde su orígenes, se distinguió del resto de países Latinoamericanos, quién sabe por qué. No soy experto en antropología ni en sociología. No quiero serlo. Sólo sé que Chile fue diferente desde el inicio de la conquista. Quizá se deba a que sus aborígenes eran unos indios
indomables, amantes de la libertad en su más preciado sentido.

La historia se escribe de muchas maneras y desde diferentes ángulos. Eso lo sabemos todos, o al menos algunos. También lo comprendemos todos o al menos
algunos. No quiero hacer referencia a perspectivas ni a posturas ideológicas. Mi análisis tiene una intención mucho más pragmática y mucho menos emocional. Pinochet lideró una reacción a un intento de asalto a un país que no quería ser asaltado. Un país que se resistía desde todos los aspectos imaginables a ser asaltado por unos bandoleros ideológicos que
perseguían objetivos que nada tenían que ver con la idiosincrasia chilena.
Pinochet fue un mapuche. Pinochet no permitió que llegaran conquistadores
ideológicos a instalarse en su país como lo pretendieron quinientos años
atrás hacer unos facinerosos e inescrupulosos españoles.

Hay que conocer la historia de ese pueblo para entender lo que sucedió en los años setenta y ochenta. No es fácil para nosotros los salvadoreños acostumbrados a permitir que cualquier pirata mercader llegue a nuestras tierras a imponer su voluntad. En estos paralelos los españoles lograron
intercambiar espejitos por el oro. Pero en Chile la cosa fue diferente.
Primero porque los indígenas mapuches no cultivaban el oro. No tenían aspiraciones voraces. Eran seres libres. Libres de solemnidad. Libres de prejuicios. Y eso hizo que la gesta de Pedro de Valdivia se convirtiera en
algo totalmente diferente al resto de países conquistados por la corona española. El mismo Pedro de Valdivia era una clase diferente de
conquistador.

El mestizaje chileno es un mestizaje diferente el peruano y al mejicano por no mencionar al centroamericano. Y de ese mestizaje surge una casta
diferente de gente. Gente que aspira a superarse por la vía del
aprendizaje, de la educación, del aprecio a su cultura. No es un dato desconocido para mucha gente el hecho de que los chilenos, al igual que lo cubanos, tenían
desde siempre las tazas más bajas de analfabetismo de todo el continente incluyendo los Estados Unidos. De ahí que sus fuerzas armadas eran también algo diferente. No tenían la vocación golpista del sus congéneres
latinoamericanos. Y eran y son muy disciplinados.

Pinochet y su régimen tienen un origen democrático y esto, aunque le duela a muchos, es una verdad que nadie puede negar. La democracia cristiana, que no logró operativizar una verdadera Democracia mientras ostentó el poder en Chile, al ver que su país se precipitaba hacia un abismo político y social, no tuvo reparos para llamar a las fuerzas armadas de su país para que restauraran el orden constitucional e institucional ante la amenaza
comunista internacional. Y fue así, que bajo la presión política y
ciudadana, las disciplinadas fuerzas armadas chilenas no tuvieron más remedio que intervenir.

De allí en adelante la historia cambió y todos sabemos de una forma u otra algo acerca de Chile, un país que logra romper las cadenas de la estupidez para adelantarse al resto de sus mal llamados congéneres Latinoamericanos en el camino hacia la modernidad, el progreso y el desarrollo. Nadie se atrevería a contradecir esta realidad.

Por supuesto que en el camino, se olvidan algunas cosas y se prostituyen los análisis. La política no permite otra cosa diferente. Pero yo no estoy
escribiendo como político sino como un simple observador de realidades.
Observador y admirador. Augusto Pinochet Ugarte ha muerto, pero su legado es indiscutible. Latinoamérica le debe un homenaje a este personaje que sin pretender ser un intelectual, ni un filósofo, fue un militar disciplinado, amante de su país y comprometido con su llamado a ser el gestor del cambio más importante en el rumbo de la historia latinoamericana contemporánea.
De paso considero que fue un estadista sin precedentes.

Gracias don Augusto Pinochet Ugarte. Que descanse en paz.
>

Inkagames dijo...

Saludos de Inkagames Dennis David!

Primero que nada queremos decir que respetamos todas las opiniones respecto a este delicado tema.

En segundo lugar queremos comunicar que el juego de Pinochet ha sido movido a la siguiente ubicación:

JUEGO PINOCHET: EL JUICIO FINAL ¿CIELO O INFIERNO?

Saludos de Inkagames

P.D. Ya empezamos el desarrollo del Examen de Manejo de Conchan para sacar BREVETE en 3D. Te avisamos cuando este listo.