sábado, diciembre 30, 2006

Saddam is dead: ¿el próximo será Hugo Chávez?


Los gerdarmes del mundo acaban de consumar otra infamia, Saddam Hussein, finalmente fue ahorcado y con este se cierra un capítulo y se abre otro en el que la violencia sin fronteras se abrirá paso entre todos nosotros.

Así lo entienden analistas y gente civilizada de todo el mundo que se opuso al ajusticiamiento del dictador iraquí. Pues se procedió con la misma brutalidad que éste mostró con sus enemigos indefensos; el hecho dejó tras de sí un halo de iniquidad e injusticia que, seguro, tendrá sus consecuencias de mayor violencia y, por tanto, más inocentes seguirán muriendo en diferentes lugares del mundo.

Sus captores y jueces se mostraron tan brutales y vengativos, como el mismo Saddam. Nosotros que estábamos horrorizados por las acciones de este dictador y que de alguna manera celebramos su captura, nos sentimos ahora traicionados; pues vimos con impotencia que nuestras ansias de justicia, fueron usadas para consumar una venganza.

¿Por qué todo esto?
¿Por qué proceder con la lógica más simple?. ¿Siempre será necesario ser doblemente brutal para vencer a un enemigo?. Por supuesto que no, para las mentes más sanas y racionales. Pues, aplicando la misma lógica, la violencia engendra más violencia. Esto ya se ha comprobado hasta el cansancio.

Sin embargo, se sigue procediendo de esta manera. ¿Entonces por qué se sigue actuando así?. La respuesta a esta pregunta está en el gran negocio que está en el fondo de todo esto. Orientados otra vez por su propia lógica, la violencia se combate con armas; y las armas son el negocio más rentable del mundo. Sí ya no hay indicios de guerras, ¿que les queda a los fabricantes de armas?. ¿Cerrar el negocio?. De ninguna manera. ¡Pues hay que provocar y asegurar la violencia hasta el fin de los tiempos!. Esto es el lema de los que fabrican y trafican con armas.

Eduardo Galeano lo dijo hace poco con magistral precisión. "El gran negocio del crimen y el miedo sacrifica la justicia" Ver La Jornada

De manera que, ante la violencia azuzada por ellos mismos, los estados (Canallas, como dice Noam Chomsky) justificaran su derecho a protegerse, defenderse, prevenir ataques o anticiparse a acciones terroristas; y esto se consigue con armas.

Por eso creo que se consumó esta acción, la ejecución de Saddam, que provocará más violencia y, por tanto, habrá necesidad de mantenerse armados. El negocio de las armas se mantiene vivo y rentable.

“El crimen no paga”: ya ni los refranes saben lo que dicen. El mundo gasta nada menos que 2.200 millones de dólares por día, sí, por día, en la industria militar, industria de la muerte, y día tras día la cifra sube y sube. Las guerras necesitan armas, las armas necesitan guerras y las guerras y las armas necesitan enemigos.

No hay negocio más lucrativo que el asesinato practicado en escala industrial. Su industria derivada, la industria del miedo, consagrada a la fabricación de enemigos, es hoy por hoy la principal fuente de ganancias de las empresas dedicadas al entretenimiento y a la comunicación. En Hollywood ya no hay película que no estalle, y sus guionistas agregan sustos al susto: por si fuera poco el pánico terrestre, agregan las amenazas del terror importado desde otros planetas.

La industria militar necesita producir miedo para justificar su existencia. Perverso circuito: el mundo se convierte en un matadero que se convierte en un manicomio que se convierte en un matadero que... Irak, país bombardeado, ocupado, humillado, es la escuela del crimen más activa en nuestros días. Sus invasores, que dicen ser libertadores, han montado allí el más prolífico criadero de terroristas, que se alimentan de la desesperanza y de la desesperación. E. Galeano, Refranes



Pero el negocio tiene que seguir expandiéndose, entonces, ¿hacia dónde mirarán ahora?. Pronto, fabricarán otro de la talla de Saddam, en África, Medio Oriente u otro lugar. Quizás en Irán o Corea del Norte.

Nuestra Latinoamérica también está en la lista. Aquí pondrán los ojos en, ¿Fidel Castro?. No lo creo, ya está muy anciano y enfermo. ¿Evo Morales?, tal vez. Quizás Hugo Chávez sea el próximo.

¡Que así NO sea!.

Leer:
Chomsky: "Próximo objetivo de EEUU será la región andina"

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1 comentario:

Anónimo dijo...

HUGO CHÀVEZ Y RCTV: ESCÀNDALO Y HUMILLACIÒN EN LA PRENSA DE PARAGUAY

Luis Agüero Wagner
(http://luisaguerowagner.zoomblog.com)

Desearía poder obviar tanto como sea posible en estas líneas los sucesos acaecidos una semana atrás en el Caribe (a miles y miles de kilómetros), donde un urticante jefe de estado se negó a renovar licencia a empresarios de la prensa comprometidos con el golpismo militar contra su gobierno, para concentrarme en la sospechosamente desproporcionada reacción que le siguió en los medios de comunicación paraguayos. Reacción hipócrita que no descansó hasta humillar a su propio sindicato, donde brillaron entre los antichavistas muchos de los que en más de una ocasión visitaron las embajadas de Venezuela y Cuba mendigando la solidaridad caribeña, para después condenar un comunicado favorable a lo actuado por la revolución bolivariana.
Primero quiero aclarar que asisto con bastante frecuencia al local del Sindicato de Periodistas del Paraguay, sin ejercer profesionalmente el periodismo, por la proximidad que tiene con el lugar donde resido y sobre todo porque con frecuencia soy convocado para participar allí de eventos benéficos, rifas y otras primarias modalidades de recaudar modestas sumas de dinero, para ayudar a periodistas desempleados, enfermos, carentes de seguro médico, asistencia social y muchas otras vitales coberturas que hoy se ofrecen en cualquier país mìnimamente organizado a los trabajadores y ciudadanos en general.
Con dolor en el alma debo decir que en ninguna de las ocasiones en que acudí a la sede en cuestión, pude reconocer por el lugar haciendo causa común con un miembro de su gremio a Pepa Kostianovsky, a Alcibíades González Delvalle ni a la numerosa y bien ubicada familia Rubìn. Una sola moneda jamás vi caer de sus bolsillos para solidarizarse con algún colega en desgracia en estas frecuentes colectas organizadas por el Sindicato de Periodistas, cuya radio comunitaria fue sospechosamente asaltada en una oportunidad en las mismas narices de un destacamento policial situado en pleno Centro de esta capital sin que nadie se escandalice por ello.
Esta falta de conciencia gremial resulta por demás agravada por el hecho de que estas personas son cada vez más conocidas por la solvencia económica que adquirieron, tras interminables años de administrar bienes inmuebles de generales de Stroessner, recibir tierras en retribución por animar los cumpleaños del dictador, engrosar sus cuentas bancarias con importantes sumas de dinero público recibido por propaganda oficial adjudicada de manera arbitraria e ilegal, e incluso por embolsar dinero de gobiernos extranjeros para emprender campañas siguiendo directivas de lejanos centros de poder.
Tampoco me parecen estas personas dotadas de la suficiente autoridad moral para censurar y fustigar a un sindicato al que hace tiempo dejaron de pertenecer para convertirse en simples propagandistas del gobierno que ocasionalmente ejercen un poder paralelo en la sociedad paraguaya. Una de estas personas a las que mencioné más arriba es bastante conocida por su desequilibrio mental-emocional y adicción a psicofármacos, en tanto otra de ellas participó inclusive de un homicidio por torturas perpetrado en dependencias del Ministerio del Interior, en tiempos en que servía como oficial de policía a los cuadros represivos de Edgard L. Ynsfràn.
En cuanto al señor Humberto Rubìn, me consta de su doble discurso y participación en internas partidarias a favor de quienes le pagan publicidad, así como de sus nefastos antecedentes que hoy oculta y falsea en busca de conservar lo que queda de un fraudulento prestigio. Aunque repita una y mil veces que Stroessner le clausuró la radio, quienes se ocupen algo del tema podrán descubrir que en realidad apagó sus equipos para ahorrar los 341.000 dólares que la Nacional Endowment for Democracy le facilitó para seguir pagando sueldos a sus empleados. En cuanto a su interna estronista con Cáceres Almada y otros personajes, es bueno recordar que el 29 de Septiembre de 1969 Humberto Rubìn galardonó a su tío Adán Godoy Jiménez con el “Micrófono de Oro”. Entre los méritos del premiado figuraban haber sido locutor de “La Voz del Coloradismo” y “Habla el partido colorado”, además de haber demostrado una increíble y cruel frialdad como médico del Policlínico Policial, lugar donde se revivía a los torturados, para que la víctima no muriera antes de declararse comunista. Con tristeza debemos decir que auténticos luchadores por la democracia como Monseñor Ismael Rolòn recibieron tiempo después de manos de Rubìn un premio de categoría inferior, “El Micrófono de Plata”, entregado en el auditorio Jacinto Herrera en 1987.
También alguien debe recordar que las tan mentadas interferencias a radio Ñandutì, inaugurada por Stroessner y gracias al dinero del pueblo -que alguna vez debe retornar a sus legítimos dueños-, las hacía el recordado “Manito Duarte”, gran amigo de Rubìn y también galardonado en otros tiempos y no precisamente por Juan Carlos Amoroso.
No pretendo aquí condenar a RCTV, menos aún con el fuste y número de sus abogados, aunque no estaría demás recordar que negó el derecho a la libre expresión a su propio presidente (Chávez) en abril de 2002, cuando éste quiso aclarar al aire que no había renunciado, por lo cual el jefe de estado venezolano debió llamar a Atlanta y hablar por la CNN de Ted Turner, que mostró mayor pluralismo y objetividad en esa ocasión. Tampoco desearía se interprete esta carta como una defensa de lo actuado por Chàvez, que no necesita mi apoyo teniendo la solidaridad del Premio Nòbel de Literatura Harold Pinter, o de los parlamentarios britànicos Jeremy Corbin, Jon Crudas y Colin Burgon. Sencillamente como una llamada de atención ante quienes pretenden fabricar consensos silenciando a los disidentes, y no me refiero precisamente a Hugo Chàvez.


LUIS AGÜERO WAGNER